Cuerpos cetónicos: qué son, para qué sirven y cuándo preocuparse

Si alguna vez has oído “tienes cetonas” y te has quedado con cara de ¿eso es bueno, malo o depende?, te entiendo. A mí me gusta resumirlo así: los cuerpos cetónicos son el “plan B” energético del cuerpo cuando la glucosa escasea o no se puede usar bien.

Y ojo, porque aquí hay dos mundos que se confunden muchísimo: cetosis (que puede ser fisiológica) y cetoacidosis diabética (que es una urgencia). En este artículo voy a dejarte un mapa mental claro, una guía práctica para medir e interpretar, y una lista de señales de alarma para no jugar a la ruleta con tu salud.


Qué son los cuerpos cetónicos (y cuáles son)

Los cuerpos cetónicos (también llamados “cetonas”) son compuestos que el cuerpo produce cuando descompone grasa para obtener energía, en un proceso relacionado con la cetosis.

Los tres protagonistas son:

  • Acetoacetato
  • β-hidroxibutirato (beta-hidroxibutirato)
  • Acetona

Cuando lo explico de forma sencilla, digo: dos de ellos (acetoacetato y beta-hidroxibutirato) son los “útiles” para energía, y la acetona es más bien un “subproducto” que el cuerpo elimina. De hecho, la acetona se puede excretar por orina o por el aliento, y de ahí sale el famoso olor “afrutado” en situaciones de cetonas elevadas.

¿Dónde se fabrican? Principalmente en el hígado, dentro de la mitocondria (la “central energética” de la célula). Y una idea clave: aunque el hígado los produce, el objetivo suele ser exportarlos para que otros tejidos los utilicen.

Por cierto, esto no es un “invento de la moda keto”: el cuerpo lleva haciendo esto toda la vida, por ejemplo, en pequeños periodos de ayuno. De hecho, se considera fisiológico que exista una pequeña cantidad de cuerpos cetónicos en sangre (por ejemplo, tras ayuno nocturno).


Para qué sirven: el “combustible alternativo” del cuerpo

En condiciones normales, el cuerpo tira mucho de carbohidratos (glucosa) para producir energía. Pero cuando la glucosa baja o no se puede aprovechar bien, el organismo se pone práctico: cambia el chip hacia el uso de grasa y, como parte de ese cambio, aparecen las cetonas.

A mí me gusta imaginarlo como si tuvieras dos combustibles:

  • Gasolina rápida: glucosa.
  • Diésel de larga duración: grasa + cetonas como combustible auxiliar.

¿Quién las usa? Se sabe que pueden servir de sustrato energético para cerebro y corazón, y en menor medida otros tejidos.

Qué tejidos los usan (y por qué el hígado no los usa)

Aquí viene un detalle que siempre me parece brutal porque ordena el mapa mental: el hígado produce cetonas, pero no suele “gastarlas”. ¿Por qué? Porque le falta (en términos prácticos) una pieza clave de la maquinaria de uso (enzimas de utilización como SCOT no se expresan en hígado, pero sí en otros tejidos).

Así que el flujo típico es:

  1. Hígado fabrica (cetogénesis).
  2. Cetonas viajan por sangre (son solubles).
  3. Tejidos extrahepáticos las convierten de nuevo en acetil-CoA para generar ATP.

Esta idea “hígado = fábrica y distribuidor” te ayuda a no perderte cuando leas sobre cetosis, dieta cetogénica o estados de ayuno.


Cómo se producen: cetogénesis explicada sin dolor

La cetogénesis ocurre sobre todo cuando hay pocas reservas de carbohidratos (glucógeno bajo) o cuando la glucosa no está entrando bien a las células (por ejemplo, por falta de insulina).

En versión “fácil”, la película es:

  • De los triglicéridos salen ácidos grasos (lipólisis).
  • Esos ácidos grasos entran en la mitocondria y se degradan por beta-oxidación.
  • Eso produce acetil-CoA, que es la “materia prima” con la que el hígado arma cuerpos cetónicos.

Y aquí meto un detalle fino que a mí me ayudó mucho a entender por qué esto está tan regulado: para que los ácidos grasos de cadena larga entren a la mitocondria, existe una “puerta” clave (CPT-1) que está influida por señales del estado nutricional.

Versión pro (opcional): acetil-CoA, HMG-CoA y compañía

Si te va la bioquímica, los pasos principales (muy resumidos) son:

  1. 2 acetil-CoA → acetoacetil-CoA (tiolasa).
    • acetil-CoA → HMG-CoA (HMG-CoA sintasa).
  2. HMG-CoA → acetoacetato (HMG-CoA liasa).
    Luego, parte del acetoacetato:
  • se convierte en β-hidroxibutirato, o
  • se transforma lentamente en acetona, que se elimina.

Yo no usaría esta parte para memorizar “nombres raros”, sino para quedarte con lo importante: la grasa se convierte en acetil-CoA, y el acetil-CoA se empaqueta en cetonas para distribuir energía.


Cuándo aparecen las cetonas: escenarios típicos (y los no tan típicos)

Aquí es donde la mayoría se lía, así que lo ordeno por casos:

Ayuno, inanición, dieta baja en carbohidratos y ejercicio prolongado

Cetonas pueden aparecer cuando:

  • haces ayuno o pasas muchas horas sin comer,
  • sigues una dieta baja en carbohidratos,
  • tienes vómitos o diarrea prolongados,
  • o en situaciones de alta demanda energética.

En mi caso, cuando la gente empieza con baja ingesta de hidratos, suele notar “el clásico” combo inicial: más diuresis y bajada rápida de peso al principio (mucho es agua asociada al glucógeno), y luego un cambio de sensación energética a los pocos días. Eso encaja con el cambio de combustible, aunque cada cuerpo es un mundo.

Diabetes (falta de insulina) y por qué ahí cambia el juego

Este punto es clave: si hay ausencia de insulina, la glucosa puede estar alta en sangre pero no entrar bien a las células. El cuerpo interpreta “falta energía útil” y aumenta la producción de cetonas… pero aquí se puede ir de madre.

Cuando las cetonas se acumulan mucho, al ser ácidas pueden alterar el pH sanguíneo y conducir a cetoacidosis diabética, una situación grave.


Cómo medir cuerpos cetónicos: sangre vs orina vs aliento

Si quieres medir, hay tres vías típicas:

MétodoQué mide (en la práctica)ProsContrasCuándo tiene sentido
Sangre (cetonemia)Normalmente beta-hidroxibutirato“Foto” bastante real del momentoMás caro; requiere medidor/tirasSi necesitas precisión o hay sospecha clínica
Orina (cetonuria)Cetones eliminadas en orinaBarato y fácil (tiras)Va con retraso; depende de hidrataciónPara orientación básica/seguimiento general
AlientoAcetona (indirecto)No invasivoVaría mucho según dispositivoMás “biohacking” que clínica (depende del caso)

Un matiz que siempre repito: las tiras de orina pueden volverse menos “dramáticas” con el tiempo aunque sigas en un estado de cetosis, porque el cuerpo se adapta y cambia cuánto elimina. Por eso, si el objetivo es saber “cómo estás ahora mismo”, suele ser más útil la medición en sangre. Pero si es para una cetosis cortar de 1 o 2 meses está bien.


Valores orientativos e interpretación (sin volverse loco)

Aquí conviene ser muy claro: interpretar cetonas depende del contexto (si hay diabetes, si hay síntomas, si hay deshidratación, etc.). Aun así, tener rangos orientativos ayuda muchísimo.

Según una guía citada por d-medical, se menciona que puede ser fisiológico encontrar pequeñas cantidades (por ejemplo hasta 0,5 mmol/L) y ofrece estos rangos orientativos:

Cetonas en sangre (mmol/L)Interpretación orientativa
< 0,5Normal / pequeña cantidad posible
0,6 – 1,0Ligeramente elevado
1 – 3Riesgo aumentado (vigilar contexto y síntomas)
> 3Acidosis importante (situación potencialmente grave)

Y aquí va mi regla práctica mental (sin hacer de médico a nadie): no mires solo el número. Mira el pack completo:

  • ¿Hay síntomas (náuseas, vómitos, dolor abdominal, respiración rápida/profunda, confusión)?
  • ¿Hay deshidratación?
  • ¿Hay diabetes y/o falta de insulina?
  • ¿La glucosa está muy alta (si aplica)?

Si hay señales de alarma, la película cambia de “metabolismo curioso” a “consulta urgente”.


Cetosis vs cetoacidosis diabética: diferencias y señales de alarma

Esto merece un apartado propio porque es la confusión número 1.

  • Cetosis (nutricional/fisiológica): el cuerpo usa cetonas como combustible alternativo sin que necesariamente haya un problema grave.
  • Cetoacidosis diabética (CAD): acumulación peligrosa de cetonas ácidas que puede llevar a alteración grave del pH. Puede ser mortal si no se trata.

Síntomas que no se negocian (urgencia)

Si aparecen cetonas muy altas o un cuadro compatible, Cigna menciona señales como: aliento afrutado, pérdida de apetito, náuseas o vómitos, y respiración rápida y profunda; en casos graves, coma y muerte.

Además, en embarazo, Cigna advierte que incluso cantidades moderadas podrían dañar al feto.

Caso especial: inhibidores SGLT2 y cetoacidosis “atípica”

Si alguien usa inhibidores SGLT2 (las “gliflozinas”), hay alertas oficiales porque se han descrito casos de cetoacidosis (a veces con glucosa no tan alta como se esperaría). EMA y AEMPS publicaron recomendaciones/avisos para minimizar el riesgo y actuar si se sospecha CAD.

Si este es tu caso, mi consejo informativo es simple: no lo normalices si hay síntomas raros + cetonas elevadas; consulta con un profesional cuanto antes (y sigue las indicaciones oficiales y de tu equipo médico).


Preguntas frecuentes sobre cuerpos cetónicos

¿Tener cetonas siempre es malo?

No. Puede ser fisiológico tener pequeñas cantidades, por ejemplo asociadas a ayuno.

¿Qué significa “cetonemia” y “cetonuria”?

  • Cetonemia: cetonas en sangre.
  • Cetonuria: cetonas en orina.

¿Qué es mejor para medir: sangre u orina?

Para saber “cómo estás ahora”, suele ser más representativa la sangre (cetonemia). La orina puede servir como orientación, pero depende de hidratación y va con retraso.

¿Por qué huele el aliento “afrutado”?

Por la acetona, que se elimina por el aliento (y también por orina).

¿Cuáles son las causas típicas de cetonas elevadas?

Ayuno/inanición, dieta baja en carbohidratos, vómitos/diarrea prolongados, y falta de insulina (entre otras).

¿Cómo sé si estoy en una situación peligrosa?

Si hay cetonas muy altas o síntomas como náuseas/vómitos intensos, dolor abdominal, respiración rápida/profunda, confusión, deshidratación… no lo dejes pasar.

¿El hígado usa cuerpos cetónicos?

En general, el hígado es el gran productor/exportador y no los utiliza como otros tejidos, por diferencias en enzimas de utilización (p. ej. SCOT no se detecta en hígado).

¿Qué relación tienen con la dieta cetogénica?

Una dieta muy baja en carbohidratos puede favorecer la producción de cetonas porque empuja el metabolismo hacia grasas como fuente energética.


Conclusión

Para mí, entender los cuerpos cetónicos es como aprender el “modo ahorro de energía” del cuerpo: cuando falta glucosa (o no se puede usar bien), el organismo activa un plan alternativo y produce cetonas para alimentar tejidos, incluido el cerebro.

La clave está en no mezclar conceptos: cetosis puede ser un estado fisiológico, pero cetoacidosis diabética es otra liga y puede ser peligrosa. Si te quedas con una sola idea práctica, que sea esta: si hay síntomas + cetonas altas (especialmente con diabetes o deshidratación), no lo ignores.

Si quieres medir tus cetonas (y más cosas) en casa: puedes usar nuestro test Vivoo

Si todo lo de la cetosis y los cuerpos cetónicos te interesa “en modo práctico” (por ejemplo, porque estás haciendo una dieta baja en carbohidratos, ayuno, o simplemente quieres entender qué está pasando con tu energía), una forma cómoda de tener una foto rápida es medirlo con una tira de orina.

Vivoo es un test de orina para casa que se usa con el móvil: haces el test (orina a mitad del chorro sobre la tira unos segundos) y luego lo escaneas con la app para interpretar el resultado.

Lo importante: nuestro test Vivoo mide 9 marcadores/parámetros. En concreto, la tira incluye lectura de: cetonas, radicales libres/estrés oxidativo, sodio, magnesio, calcio, vitamina C (ascorbato), pH, proteína y gravedad específica (que se usa como indicador de concentración/hidratación).

Por qué encaja con este artículo (y qué mirar en cada marcador)

  • Cetonas: si estás intentando entender si tu cuerpo está tirando más de grasa, este es “el dato” que más conecta con la cetosis que explicamos arriba.
  • Gravedad específica (hidratación/concentración): en dietas bajas en carbohidratos y en los primeros días de cetosis es frecuente notar más diuresis; este parámetro te ayuda a vigilar si la orina está muy concentrada (poca agua) o más diluida.
  • pH: te da una pista de cómo está el equilibrio ácido-base urinario (sin convertirlo en obsesión; es un dato más del conjunto).
  • Sodio + magnesio + calcio: útiles para tener contexto sobre el equilibrio de minerales (muy relevante si sudas, entrenas o has cambiado tu patrón de comida y líquidos).
  • Vitamina C (ascorbato): aporta contexto sobre este marcador en orina (y, de nuevo, lo interesante es ver tendencias).
  • Estrés oxidativo / radicales libres: un indicador extra que Vivoo incorpora dentro de sus parámetros.
  • Proteína: aquí mi recomendación es simple: una lectura puntual no siempre significa “drama”, porque puede aparecer de forma transitoria por cosas como deshidratación, fiebre o ejercicio intenso; pero si se repite o hay síntomas, ya no es un dato para ignorar y conviene consultarlo.

Un aviso importante (para hacerlo bien)

Vivoo es una herramienta de seguimiento de bienestar y no sustituye el criterio de un profesional sanitario ni debe usarse para diagnosticar o tomar decisiones médicas. Si tienes síntomas de alarma (como los que comentamos en el artículo) o estás en un contexto de riesgo (por ejemplo, diabetes con sospecha de cetoacidosis), la prioridad es atención sanitaria.

Si te apetece tener tus datos en un vistazo y ver tendencias (no solo un número aislado), entonces puedes comprar nuestro test Vivoo y empezar a monitorizar tus 9 marcadores, incluyendo cetonas, de forma sencilla.

Carrito de compra