BHB (beta-hidroxibutirato): qué es, para qué sirve y qué esperar (de verdad) de las cetonas exógenas

Entre “hacer keto” y “sentirme con energía” hay un hueco enorme… y ahí es donde mucha gente se engancha a la promesa: “puedo tener lo bueno de la cetosis sin pasar semanas sin pan”. A mí también me llamó la atención por eso. Esa idea de activar el “modo quemagrasa”, sentir claridad mental, tener menos antojos y rendir mejor sin cambiar demasiado la dieta suena casi perfecta.

Pero aquí va el giro importante: el BHB (beta-hidroxibutirato) es real, la biología también… y el marketing, a veces, se pone creativo. Tomar BHB puede subir tus cetonas en sangre durante un rato, sí. Pero eso no siempre equivale a estar en una “cetosis nutricional” completa, ni garantiza que vayas a perder grasa solo por estar “en cetosis”.

En este artículo te lo explico en plan práctico, sin humo: qué es el BHB, cómo lo produce tu cuerpo, qué cambia (y qué no) cuando lo tomas como suplemento, cómo medirlo sin obsesionarte, y cómo aterrizar la típica pregunta: “¿BHB sirve para adelgazar?”.


Qué es el BHB y por qué es tan famoso en la cetosis

BHB significa beta-hidroxibutirato (también lo verás como β-hidroxibutirato o “ácido betahidroxibutírico”). Es uno de los tres “cuerpos cetónicos” principales: BHB, acetoacetato y acetona. Cuando tu cuerpo entra en cetosis, produce estas moléculas como una forma alternativa de energía, sobre todo cuando la glucosa disponible baja.

Lo curioso es que aunque la gente lo mete en el saco de “cetonas”, el BHB tiene un matiz químico: estrictamente no es una cetona “clásica” como tal, pero en nutrición y metabolismo se trata como cuerpo cetónico porque se comporta como uno (y es el más medido y el más “útil” a nivel energético para muchos tejidos).

¿Por qué se hizo tan popular? Por dos razones:

  1. Es el marcador más práctico: cuando alguien dice “me medí cetonas”, muchas veces en realidad se midió BHB en sangre.
  2. Se puede suplementar: existen “cetonas exógenas” (exógeno = viene de fuera) que aportan BHB en forma de sales, ésteres u otras formulaciones.

En mi caso, la fama del BHB me parece una mezcla de ciencia y cultura fitness: se junta el interés real (energía alternativa, señalización metabólica) con una narrativa muy seductora de “cambio de combustible” que, si no la entiendes bien, te hace pensar que cetonas = quema de grasa garantizada… y ahí empiezan las confusiones.

BHB vs acetoacetato vs acetona (y cuál suele medirse)

  • Acetoacetato (AcAc): podríamos llamarlo el “cuerpo cetónico base”.
  • BHB: suele ser el más abundante en sangre en muchos contextos de cetosis y el más medible de forma fiable con medidores domésticos de sangre.
  • Acetona: es más “residuo” y se elimina por el aliento y en parte por orina; por eso se usa en medidores de aliento.

Traducción a la vida real: si quieres entender tu “estado cetónico”, casi siempre vas a acabar hablando de BHB.


Cómo produce BHB tu cuerpo (la “cetosis real”)

Tu cuerpo no hace cetonas por moda. Las hace por necesidad: cuando baja la disponibilidad de glucosa (porque comes muy pocos carbohidratos, porque llevas horas sin comer o por ejercicio prolongado), el organismo busca un plan B energético. Y ese plan B suele incluir usar grasa como combustible y producir cuerpos cetónicos en el hígado.

Aquí hay una idea clave que me gusta repetir porque cambia cómo lo interpretas todo: la “magia” de la cetosis no es solo el BHB, es el contexto hormonal que la permite. En especial, el papel de la insulina.

Hígado, grasa, insulina: el interruptor metabólico

Simplificando mucho (pero bien):

  • Cuando la insulina está alta (por ejemplo, tras una comida rica en carbohidratos y/o muchas calorías), el cuerpo tiende a priorizar almacenamiento y a frenar procesos como la producción de cetonas.
  • Cuando la insulina está baja (más típico en ayuno, restricción de carbohidratos o situaciones de gasto prolongado), se facilita la movilización de grasa y aumenta la posibilidad de producir cetonas.

Lo que a mí me parece más importante entender es esto: estar en cetosis es un estado metabólico, no un “truco”. Implica cambios de combustible, pero también ajustes hormonales y de señalización. Por eso digo que hay una diferencia entre:

  • Subir BHB “por aporte externo” (suplemento)
    vs
  • Entrar en cetosis porque tu cuerpo lo provoca (por su contexto fisiológico).

Cuándo sube el BHB (ayuno, ejercicio, keto) y qué significa

Hay una narrativa típica: “si ayunas X horas, ya estás en cetosis”. La realidad es más gradual: las cetonas suben poco a poco, y dependen de tu metabolismo, tu actividad, tu consumo previo, tu descanso, etc.

Y ojo con esto, especialmente si eres menor: no necesitas experimentar con ayunos largos ni dietas extremas para entender el concepto. A nivel informativo, se puede decir que con horas sin comer y/o menos carbohidratos, el cuerpo puede aumentar la producción de cetonas. Pero en adolescentes, ponerse a hacer restricciones fuertes por tu cuenta no es buena idea: estás creciendo, y el cuerpo necesita energía y nutrientes de forma constante.

Mi manera de verlo: la cetosis “real” no es un botón de ON/OFF. Es un dial. Y el BHB es una parte de ese dial, pero no el cuadro completo.


Cetonas exógenas con BHB: qué pueden hacer… y qué NO

Aquí entramos en el meollo del “BHB suplemento”.

Las cetonas exógenas son cetonas aportadas desde fuera (generalmente BHB). Su promesa típica es: “te pongo en cetosis sin hacer dieta keto”.

Yo lo diría así, más honesto: pueden elevar tus cetonas en sangre durante un periodo corto, pero eso no garantiza que reproduzcan todo lo que pasa en una cetosis nutricional, ni que te vuelvan automáticamente una máquina de quemar grasa.

Lo que podrías notar (energía/enfoque/apetito)

En la práctica, lo más consistente que la gente suele reportar (y lo que a mí me cuadra como expectativa realista) es:

  • Energía mental/claridad temporal
  • Sensación de “empuje” en ciertas tareas o entrenos, dependiendo del contexto
  • Menos hambre/antojos en algunas personas, sobre todo si suelen picar por la tarde-noche

Ojo a la palabra: temporal. Si tu BHB sube por un suplemento, lo normal es que suba y baje relativamente rápido.

Mi experiencia conceptual (y la forma en la que lo uso como criterio) es: si alguien lo compra pensando que va a “hacer el trabajo duro” por él, se frustra. Si lo usa como una herramienta puntual (por ejemplo, para transitar una fase de adaptación, o como alternativa a un snack), puede encontrarle sentido.

Lo que no garantizan (quema de grasa, “modo quemagrasa”)

Aquí va el punto que más se vende mal: BHB no es sinónimo de perder grasa.

  • Puedes tener BHB en sangre y aun así no estar usando tu propia grasa corporal como principal combustible si tu contexto energético no lo favorece.
  • Si tu alimentación total está por encima de tus necesidades (muchas calorías), el cuerpo no tiene un motivo para “vaciar reservas”, estés “en cetosis” o no.

Me gusta decirlo sin rodeos: para perder grasa, el déficit calórico sigue mandando. La cetosis puede ayudarte a algunas personas con hambre, estabilidad energética o adherencia, pero no sustituye el balance energético.


BHB más allá de energía: la parte de “señalización” explicada fácil

Una razón por la que el BHB se estudia tanto no es solo porque sea “gasolina alternativa”, sino porque también actúa como señal metabólica. Es decir: puede influir en cómo se comportan ciertas rutas celulares, y eso abre puertas interesantes de investigación.

Ahora bien: investigación interesante no siempre significa “beneficio garantizado en humanos, en cualquier contexto y con cualquier suplemento”. Hay que separar:

  • lo que se observa en mecanismos celulares o modelos animales,
  • lo que se observa en ensayos humanos,
  • y lo que el marketing promete.

Regulación metabólica y adaptación al ayuno

El BHB aparece naturalmente en periodos donde el cuerpo está cambiando de estrategia: menos glucosa disponible, más uso de grasa, ajustes en eficiencia energética. Por eso se asocia a estados como ayuno o dieta cetogénica.

La idea simple: cuando hay BHB, el cuerpo “entiende” que estás en un entorno de baja disponibilidad de carbohidratos. Esa señal puede coincidir con otros cambios favorables (por ejemplo, menos picos de glucosa y menos subidas/bajadas de energía). Pero, de nuevo, eso ocurre más claramente cuando el BHB es parte de un estado global, no solo un número que sube por suplementación.

En mi caso, lo que me convence de este tema es pensar en “contexto”: no es lo mismo tener cetonas altas con hábitos ordenados, que intentar “forzar cetonas” encima de una dieta caótica.

Expresión génica/epigenética e inflamación: qué se sabe y qué falta

En divulgación se habla mucho de que las cetonas (incluido el BHB) pueden modular cosas como estrés oxidativo o señales inflamatorias. Es una línea real de estudio. El problema aparece cuando se traduce a titulares tipo “BHB reduce inflamación = te cura X”.

Lo responsable aquí es:

  • Aceptar que hay mecanismos interesantes (y por eso hay publicaciones serias sobre el tema).
  • Reconocer que no es una receta, ni un tratamiento, ni una garantía clínica.
  • Entender que el efecto final depende de dosis, forma, contexto, persona, estado metabólico, sueño, dieta, etc.

Mi regla: si alguien te lo vende como “solución universal”, sospecha. Si te lo explica como “pieza dentro de un sistema”, tiene más sentido.


Suplementos de BHB: tipos, etiquetas y señales de marketing

Si decides hablar de suplementos, hay tres capas que importan más que el “nombre bonito” del producto:

  1. Qué forma de BHB usa
  2. Qué más lleva dentro (electrolitos, edulcorantes, fibra, etc.)
  3. Qué promete y si esa promesa tiene trampa semántica

Aquí es donde yo he ido afinando mi postura: antes me preocupaba la idea de “elevar cetonas mientras comes cualquier cosa”, porque es un estado poco natural (insulina alta + cetonas altas). Con el tiempo, el punto no es si es “pecado metabólico”, sino si el uso es coherente: ¿para qué lo quieres y qué esperas que haga?

Sales vs ésteres vs BHB “bioidéntico” (pros y contras)

  • Sales de BHB: suelen venir unidas a minerales (sodio, calcio, magnesio, potasio).
    • Pros: suelen ser más accesibles.
    • Contras: pueden dar molestias digestivas y su carga mineral no siempre es ideal si te pasas o si eres sensible.
  • Ésteres de cetonas: históricamente han sido más potentes, pero también más “agresivos” en sabor/olor y no siempre amigables para el estómago.
    • Pros: elevación más marcada.
    • Contras: palatabilidad y coste.
  • Formas “bioidénticas” / formulaciones modernas: hay productos que se presentan como más “utilizables” o más agradables.
    • Pros: mejor tolerancia en algunos casos.
    • Contras: a veces el precio sube y el marketing se dispara.

No necesitas memorizar esto: quédate con que “BHB” no siempre es “lo mismo” en suplementos; cambia la forma, el acompañamiento y la tolerancia.

Electrolitos, fibra y “extras”: cuándo aportan y cuándo sobran

Muchos productos meten:

  • Electrolitos (sodio, potasio, magnesio): tienen sentido si estás en una fase de baja ingesta de carbohidratos, porque algunas personas notan bajón, calambres o fatiga. Pero no convierten el producto en “quema grasa”.
  • Fibra (como polidextrosa): puede ayudar al intestino o saciedad, pero tampoco es “cetosis”.
  • Edulcorantes, colorantes y saborizantes: a veces están para que el producto sea tomable, punto.

Mi checklist anti-humo al leer etiquetas:

  • ¿Promete “quemar grasa sin dieta”? 🚩
  • ¿Confunde “cetonas en sangre” con “pérdida de grasa”? 🚩
  • ¿Vende “cetosis” como si fuera un superpoder independiente del contexto? 🚩
  • ¿Te explica límites y uso realista? ✅

Seguridad y efectos secundarios (sin dramas, con sentido común)

Tema importante, especialmente porque estás creando contenido y no quieres meter la pata: con salud, prudencia siempre.

Cetosis vs cetoacidosis: no es lo mismo

  • Cetosis: estado fisiológico donde suben cuerpos cetónicos porque el cuerpo cambia de combustible.
  • Cetoacidosis: un estado médico serio, típicamente asociado a diabetes mal controlada (no es “hacer keto”).

Mucha gente se asusta porque ve “cetonas” y piensa en peligro. El contenido bueno aclara: no es lo mismo. Y a la vez, también dice: si tienes condiciones médicas (especialmente diabetes tipo 1 u otras situaciones complejas), no juegues con esto sin supervisión profesional.

Molestias digestivas y precauciones habituales

Lo más común que se ve reportado con cetonas exógenas o productos similares suele ir por:

  • molestias gastrointestinales (náusea, diarrea, retortijones),
  • sensibilidad a edulcorantes,
  • o sensación rara si lo tomas en un contexto que no encaja (por ejemplo, justo después de una comida pesada).

Y una nota extra por tu situación: si eres adolescente, yo evitaría convertir esto en “experimento personal de moda”. Puedes escribir sobre el tema y entenderlo perfectamente sin ponerte a hacer restricciones o suplementos por tu cuenta. Si alguien joven tiene curiosidad real por rendimiento o alimentación, lo sensato es hablarlo con un profesional y priorizar bases: sueño, comida suficiente, proteína, fruta/verdura, deporte, y constancia.


La pregunta del millón: ¿BHB sirve para adelgazar?

Voy a ir directo: BHB no es un atajo mágico para perder grasa.

Cetosis ≠ déficit calórico (y por qué esto cambia el juego)

Puedes estar en cetosis y:

  • mantener tu peso,
  • incluso subirlo,
    si tu consumo total de energía es alto para tus necesidades.

Lo que sí puede pasar (y aquí está la razón por la que el tema engancha) es que algunas personas con keto o con herramientas tipo BHB:

  • tienen menos hambre,
  • evitan picos y bajones,
  • se sienten más estables,
    y eso les hace más fácil sostener hábitos que sí llevan a déficit.

Pero ese “puente” no es automático ni universal.

Mi forma de resumirlo en una frase:

BHB puede influir en cómo te sientes; tu composición corporal la determina el conjunto de hábitos.

Estrategia realista si tu objetivo es perder grasa

Si quieres “bajar grasa”, yo lo enfocaría así:

  1. Define el objetivo real: ¿grasas, rendimiento, hambre, energía, adherencia?
  2. Bases primero (esto gana a cualquier suplemento):
    • proteínas suficientes,
    • comida poco procesada,
    • pasos/actividad diaria,
    • entrenamiento de fuerza,
    • sueño.
  3. Si aun así quieres hablar de BHB: presentarlo como herramienta puntual, no como motor principal.

Cómo medir tus cetonas si te da curiosidad (sin obsesionarte)

Medir puede ser útil… o puede volverse una trampa mental. Yo soy partidario de medir solo si responde una pregunta concreta (“¿esto me sube BHB?” / “¿cómo responde mi cuerpo?”) y no para convertir tu día en una auditoría.

Sangre, orina y aliento: qué mide cada uno

MétodoQué mideProsContras
Sangre (pinchazo)BHBMás directo y comparableCoste de tiras, no a todo el mundo le gusta pincharse
Orina (tiras)Más relacionado con acetoacetatoBarato y fácilMenos preciso; cambia con hidratación y adaptación
AlientoAcetonaNo invasivoDepende de aparato, interpretación variable

Errores típicos interpretando resultados

  • Obsesionarse con un número: más alto no siempre es “mejor”.
  • Confundir “cetonas altas” con “quemo grasa ahora mismo”.
  • No mirar el contexto: sueño, estrés, entrenamiento, comida previa, etc.
  • Compararse con otros: tu “rango” puede ser distinto.

En mi caso, lo más útil de medir (cuando lo he planteado como herramienta mental) es ver lo evidente: el cuerpo es dinámico, y los números se mueven con contexto. Eso te cura rápido de la fantasía del “modo cetosis perfecto”.


Preguntas frecuentes sobre BHB

¿BHB y “cetonas exógenas” es lo mismo?
BHB es una de las cetonas principales. “Cetonas exógenas” es el concepto de tomarlas desde fuera; la mayoría de suplementos se centran en BHB.

¿Tomar BHB es igual que hacer dieta keto?
No. Puede elevar cetonas un rato, pero no reproduce automáticamente todos los cambios de una cetosis nutricional sostenida.

¿BHB quema grasa?
No por sí solo. La pérdida de grasa depende del balance energético y de hábitos. BHB puede influir en apetito/energía en algunas personas, y eso ayudar indirectamente.

¿Es peligroso?
En general, cetosis no es lo mismo que cetoacidosis, pero si hay condiciones médicas (especialmente diabetes), hay que ir con cuidado. Y en adolescentes, mejor priorizar bases y evitar experimentos sin supervisión.

¿Cómo sé si me está “funcionando”?
Define qué significa “funcionar”: ¿menos hambre? ¿mejor enfoque? ¿mejor adherencia? Si tu objetivo es composición corporal, mira tendencias (hábitos y progreso), no solo cetonas.


Conclusión

El BHB es una molécula real y fascinante: aparece cuando el cuerpo cambia de estrategia energética y, además, se investiga por su papel como señal metabólica. El problema no es el BHB: el problema es el cuento de que “subir cetonas” equivale a “quemar grasa” o a “hacer keto sin esfuerzo”.

Si te quedas con una idea, que sea esta: BHB puede ser una herramienta puntual, pero la transformación (energía estable, menos antojos, composición corporal) depende del contexto completo: alimentación, sueño, movimiento, entrenamiento y consistencia.

Si quieres pasar de la teoría a la práctica: mide tus marcadores con Vivoo

Si todo esto del BHB/cetonas te dejó con la duda de “vale, ¿y yo cómo sé en qué punto estoy?”, una forma sencilla de hacer seguimiento (sin obsesionarte con números) es usar nuestro test Vivoo. Es una tira de orina que la app interpreta y que analiza 9 marcadores en pocos segundos.

Lo interesante es que no te deja mirando solo “cetonas”, sino el contexto que justo hemos repetido en el artículo: hidratación, electrolitos y señales que te ayudan a interpretar mejor lo que pasa en tu cuerpo.

Los 9 marcadores que mide Vivoo son:

  • Cetonas (orina): detecta acetoacético (acetoacetato), que es el tipo de cetona que suelen medir las tiras de orina (no es lo mismo que el BHB en sangre, pero puede darte una pista de “tendencia”).
  • Gravedad específica (hidratación): te ayuda a ver si estás más concentrado/deshidratado, clave para no confundir “me siento fatal” con “es la keto” cuando muchas veces es agua/electrolitos.
  • pH: útil para ver cambios de manera orientativa según dieta/hidratación (sin convertirlo en dogma).
  • Proteína: aquí lo importante es el enfoque: una medición puntual puede salir más alta por cosas como ejercicio intenso o deshidratación, pero si saliera alta de forma repetida, toca consultarlo con un profesional.
  • Sodio: encaja con lo que comentamos de electrolitos (especialmente si estás reduciendo carbohidratos o entrenas y sudas).
  • Magnesio: otro electrolito que suele aparecer en conversaciones de fatiga/calambres (sin prometer milagros).
  • Calcio: un marcador más para tener foto global (y no quedarte solo con “cetosis sí/no”).
  • Vitamina C (ascorbato): puede aportar contexto sobre ingesta/suplementación, especialmente si estás comparando rutinas.
  • Estrés oxidativo (free radical): pensado como una referencia de bienestar/tendencias, no como diagnóstico.

Importante (para hacerlo bien): Vivoo está planteado para autoseguimiento de bienestar, no para diagnosticar enfermedades ni tomar decisiones médicas.

Si te apetece, puedes comprar Vivoo y usarlo como “panel de control” para entender mejor tu contexto (cetonas + hidratación + electrolitos), que es justo lo que marca la diferencia entre “me vendieron humo” y “lo estoy interpretando con cabeza”.

Carrito de compra