Gripe keto: qué es, síntomas, cuánto dura y cómo quitarla (sin sufrir)

Si acabas de empezar keto y, de repente, te cae dolor de cabeza, irritabilidad, “mente nublada”, cansancio y un malestar tipo “me estoy poniendo malo”… respira: es muy probable que sea la gripe keto. A mí me gusta explicarlo así: no es que la dieta “te siente mal”, es que tu cuerpo está cambiando de marcha, y durante unos días puede protestar.

Lo importante: no es un virus, no es contagioso, y en la mayoría de casos es temporal. En mi caso, cuando me ha dado, lo típico ha sido el combo “dolor de cabeza + cansancio + irritabilidad” y alguna vez hasta sensación rara en articulaciones. Y lo mejor: casi siempre se puede acortar muchísimo si atacas el origen real del problema (spoiler: suele ser agua + electrolitos).

Vamos paso a paso y con soluciones claras.


¿Qué es la gripe keto (keto flu) y por qué se llama “gripe” si no lo es?

La gripe keto (también llamada keto flu o gripe cetogénica) es un conjunto de síntomas que algunas personas sienten al principio de una dieta cetogénica o muy baja en carbohidratos. Se llama “gripe” porque se parece a la sensación de estar incubando algo: flojera, dolor de cabeza, malestar general… pero no es una gripe real.

Lo que pasa “por debajo” es que tu cuerpo está dejando de depender tanto de la glucosa (de carbohidratos) y está aprendiendo a funcionar mejor usando grasa y cetonas. Esa transición puede ser suave… o puede venir con un par de días incómodos.

Los síntomas más típicos (y por qué no te pasan todos a la vez)

Los más comunes suelen ser:

  • Fatiga/cansancio
  • Dolor de cabeza
  • Irritabilidad
  • Dificultad para concentrarte (la famosa “neblina mental”)
  • Mareos o náuseas
  • Antojos de azúcar
  • A veces calambres, cambios digestivos (estreñimiento o diarrea) o problemas de sueño

Y aquí va una idea clave: no tienen por qué aparecer todos. A mí, por ejemplo, me ha pasado lo típico de “me cuesta pensar, estoy de mal humor y me duele la cabeza”, pero no siempre aparece lo digestivo. Esa variabilidad es normal: depende de tu punto de partida (lo alta que era tu dieta en carbohidratos), tu rutina, tu hidratación, cuánto sales/entrenas, etc.

También te digo algo importante para hacerlo bien: si eres menor de edad, tienes alguna condición médica (por ejemplo, problemas renales, tensión alta, diabetes, etc.) o estás tomando medicación, una dieta muy baja en carbohidratos conviene revisarla con un profesional antes de hacerla “a lo loco”. No por drama: por hacerlo con cabeza.


¿Cuándo aparece y cuánto dura la gripe keto?

La gripe keto suele aparecer en los primeros días, y muchas guías mencionan que es especialmente frecuente durante la primera semana, con un pico típico entre el día 3 y el 5.
Otras referencias lo plantean como una ventana algo más amplia, por ejemplo entre 2 y 7 días desde que arrancas, y que normalmente dura unos pocos días (a veces hasta alrededor de una semana).

En mi experiencia (y esto es muy común), lo que marca la diferencia no es “la fuerza de voluntad”, sino si te estás quedando corta/o en lo básico:

  • líquidos
  • sal / electrolitos
  • energía suficiente (comer lo necesario)
  • calma con el entrenamiento al principio

El timing más común: del día 2 al 7 (y por qué a veces se alarga)

Si la gripe keto se alarga, normalmente no es magia negra: suele pasar por una de estas razones:

  1. No estás reponiendo electrolitos (y el cuerpo lo nota).
  2. Te estás quedando sin energía (muy poca comida, muy poca grasa, o recorte brutal de todo).
  3. Estás intentando hacerlo todo a la vez: keto + entrenar fuerte + mil cambios en la rutina. A mí este es el error que más veo: empiezas con toda la motivación del mundo… y el cuerpo dice “vale, pero dame un momento”.
  4. Se “cuelan” carbohidratos sin querer (etiquetas, salsas, ultraprocesados “fit”), y tu cuerpo se queda en modo transición.

Pérdida de peso rápida al principio: lo que suele ser (spoiler: mucho es agua)

Esto es importante para no frustrarte: al principio, mucha gente nota cambios rápidos en la báscula. Parte de eso se explica porque al cambiar el uso de glucógeno y líquidos, se pierde agua con facilidad durante la fase inicial.
Mi recomendación: no te obsesiones con la báscula en la primera semana. Enfócate en señales más útiles: hidratación, energía, sueño y que los síntomas se vayan apagando.


Por qué ocurre: la explicación que de verdad te ayuda a solucionarla

Aquí viene lo que realmente te hace decir “ah, vale, ahora entiendo por qué me siento así”.

La explicación más consistente es que cuando bajas carbohidratos, bajan niveles de insulina y tu cuerpo cambia la forma en la que maneja agua y minerales. En esa transición, se puede excretar más sodio y agua por la orina, y con eso pueden bajar electrolitos… y ahí aparecen muchos síntomas típicos.

Glucógeno, agua y el “vacío” de minerales

El cuerpo almacena energía rápida en forma de glucógeno, y ese almacenamiento está asociado a agua. Cuando reduces carbohidratos, ese glucógeno baja y con él puede bajar el “agua asociada”.
Resultado práctico: puedes orinar más, sentirte más “seco/a” y, si no compensas, aparecerán cosas como dolor de cabeza, flojera o mareos.

Por eso, aunque suene básico, beber agua y no “ir a ojo” durante la primera semana suele ser el 80% de la solución.

Electrolitos clave: sodio, potasio y magnesio (y qué nota el cuerpo cuando faltan)

Los electrolitos son minerales que participan en funciones muy básicas: equilibrio de líquidos, contracción muscular, presión arterial, etc. En contexto keto, los tres “reyes” suelen ser:

  • Sodio (sal)
  • Potasio
  • Magnesio

Cuando faltan, es fácil notar:

  • calambres o debilidad muscular
  • dolor de cabeza
  • sensación de “no tengo energía”
  • a veces estreñimiento o malestar

En mi caso, cuando me he puesto las pilas con agua + sal/electrolitos, he notado que la gripe keto se vuelve mucho más “llevable” y corta.


Cómo quitar la gripe keto rápido: plan de 15 minutos

Si ahora mismo estás con síntomas, te propongo un plan muy simple. No es magia: es resolver lo más frecuente (deshidratación + electrolitos bajos).

Agua + sal: la opción más simple

  1. Bebe un vaso grande de agua.
  2. Añade un poco de sal (la idea es reponer sodio; hay guías que proponen agua con sal como medida directa).
  3. Espera 15–30 minutos y observa: si era principalmente electrolitos/agua, a mucha gente se le alivia bastante rápido.

Importante: si tienes hipertensión, enfermedad renal, restricciones médicas de sal, o te preocupa este punto, mejor hazlo con prudencia y/o coméntalo con un profesional.

Alternativas prácticas: caldo/consomé y comida “fácil de entrar”

Si lo de “agua con sal” no te apetece, una alternativa que suele funcionar muy bien es tomar caldo (consomé/caldo de pollo/huesos) y, si hace falta, ajustar con una pizca de sal.

Y aquí meto uno de mis trucos habituales (de los que más constancia me dan): por la mañana, agua con limón y una pizca de sal. Es una forma fácil de empezar el día con hidratación y sodio, y a mí me ha servido especialmente cuando noto que “me está queriendo venir” la gripe keto.

Extra rápido (si estás sin ganas de cocinar): una comida simple tipo huevos + aceite de oliva/aguacate y verduras, o algo que te siente bien. La idea es no quedarte “a cero” de energía.


Cómo evitar la gripe keto: plan de los primeros 7 días

Prevenirla suele ser más fácil que “arreglarla”. Este plan es mi favorito porque te evita el drama y te permite arrancar keto con más buen rollo.

Hidratación que sí cuenta (y cómo no liarla con la cafeína)

  • Ten una referencia: durante la primera semana, muchas guías recomiendan asegurar un consumo suficiente de líquidos; incluso se menciona como regla orientativa alrededor de 2,5 litros/día, contando bebidas como café o té (sin pasarte).
  • Si antes te hidratabas a base de refrescos/batidos y los cortas de golpe, tienes que reemplazar ese líquido con agua u otras bebidas sin azúcar (esto se le olvida a muchísima gente).
  • Moderación con cafeína: un exceso puede empeorar deshidratación/sueño, y en la primera semana te interesa ir “fino”.

Come suficiente: el error de “keto = pasar hambre”

Esto lo digo tal cual: en keto, si empiezas con mentalidad de “dieta = sufrir”, te estás poniendo la zancadilla.

Al principio, tu cuerpo está aprendiendo un sistema nuevo; si encima le quitas carbohidratos y recortas mucho comida, es fácil acabar con fatiga, malestar, náuseas o bajón. Varias guías insisten en consumir suficientes grasas saludables para facilitar la transición.

En mi caso, cuando me he quedado corto de calorías o he intentado “hacerlo perfecto” comiendo muy poco, he notado que la gripe keto se hace más intensa. Cuando priorizo comidas completas (sin miedo a incluir grasa keto razonable), el cuerpo se adapta mejor.

Entreno y actividad: por qué bajar intensidad al principio suele ayudar

Este consejo parece aburrido, pero salva a mucha gente: los primeros días, baja una marcha.

Si vienes de entrenar fuerte, quizá te apetece seguir igual. Vale. Pero si vienes de cero o estabas sedentario/a, hacer de golpe keto + gimnasio intenso puede dejarte KO. Yo prefiero una semana de:

  • caminar
  • movilidad
  • yoga/estiramientos
  • fuerza muy ligera
    y ya luego vuelves a apretar.

No es “ser flojo”, es ser inteligente: le estás pidiendo al cuerpo una adaptación, y el estrés extra (poco sueño + mucho entreno) suele alargar la sensación de gripe.


Síntomas concretos, soluciones concretas

Aquí es donde te conviertes en francotirador: en lugar de “hacer de todo un poco”, ajustas según el síntoma principal.

Dolor de cabeza y neblina mental

Mi regla: primero pienso en agua + electrolitos. El dolor de cabeza y la mente nublada aparecen muchísimo cuando faltan líquidos/sodio durante la transición.

Lo que hago:

  • agua + pizca de sal o caldo
  • comida completa (no “picar cuatro cosas”)
  • si estoy a tope de cafeína, bajo un poco
  • descanso

Y ojo: si estás en una semana de exámenes o necesitas estar finísimo/a mentalmente, yo no empezaría un cambio tan grande justo ahí. La primera semana puede traer neblina mental y no te compensa.

Calambres

Casi siempre: electrolitos (sodio/potasio/magnesio).

  • sodio: sal en comidas o caldo
  • potasio: alimentos tipo aguacate, espinacas, salmón (si encajan en tu estilo)
  • magnesio: alimentos o, si lo usas, suplementación con sentido

Si te pasa mucho, revisa también que no estés bebiendo litros de agua “a saco” sin reponer minerales (porque eso puede descompensar más).

Estreñimiento vs diarrea (ajustes rápidos sin volverte loco)

Aquí me gusta simplificar:

  • Diarrea al empezar: muchas veces es por exceso de grasa de golpe. Si te metiste de repente aceite/coco/mantequilla a lo bestia, baja un poco y sube fibra/verduras progresivamente.
  • Estreñimiento: suele ser mezcla de poca agua, poca fibra, pocos electrolitos y cambio de rutina. Beber más, ajustar verduras/fibra y revisar magnesio suele ayudar (sin entrar en extremos).

Y un matiz importante: no hagas 15 cambios a la vez. Haz mini-ajustes y observa 24–48h.

Sueño flojo e irritabilidad

A mí la irritabilidad me pega bastante cuando aparece la gripe keto. Y suele mejorar cuando:

  • no ceno pesado
  • bajo cafeína por la tarde
  • priorizo rutina de sueño
  • no entreno fuerte de noche
    Además, si estás con antojos de azúcar, muchas veces es el cuerpo pidiendo energía rápida; ahí ayuda comer suficiente y no ir “a medias”.

Errores típicos que la empeoran (y que casi nadie te avisa)

  1. Querer hacerlo TODO perfecto desde el día 1
    Keto + ayuno + gym fuerte + cero ultraprocesados + cero café + cero todo… y claro, el cuerpo se rebela. Yo prefiero construirlo en capas.
  2. Miedo a la grasa + recorte brutal de calorías
    Si quitas carbohidratos pero no comes lo suficiente, te quedas sin gasolina. Por eso muchas guías recalcan que, al principio, asegurar grasas saludables ayuda a transicionar mejor.
  3. “Estoy en keto” pero se cuelan carbos sin darte cuenta
    Salsas, “snacks saludables”, barritas, bebidas… No hace falta volverte obsesivo/a, pero al menos durante la primera semana conviene que tu comida sea lo más simple posible.
  4. Olvidarte de lo básico: agua y electrolitos
    Este es el campeón. Y encima es fácil de arreglar.

Cuándo consultar con un profesional

La gripe keto, en general, debería ser temporal. Si los síntomas son muy intensos, si te impiden funcionar, o si se alargan más de lo esperable, lo sensato es consultarlo.

También consultaría antes (o directamente evitaría hacerlo sin supervisión) si:

  • tienes una condición médica relevante
  • tomas medicación que requiera ajustes
  • tienes antecedentes de problemas de tensión, riñón, etc.
  • o simplemente notas señales que no encajan con “molestia de adaptación” (por ejemplo, mareos fuertes persistentes)

No es para asustarte: es para hacerlo bien.


Preguntas frecuentes sobre la gripe keto

¿Cómo sé si tengo gripe keto?

Si coincide con el inicio de keto (primeros días) y tienes síntomas tipo fatiga, dolor de cabeza, neblina mental, náuseas o calambres, suele encajar bastante.

¿Cuánto dura la gripe keto?

Lo habitual es que sea cosa de días; muchas referencias la sitúan entre 2 y 7 días, con un pico frecuente hacia el día 3–5.

¿Qué es lo más efectivo para mejorarla rápido?

Lo más repetido (y lo que a mí más me ha ayudado) es: hidratarse y reponer electrolitos, especialmente sodio, y si hace falta usar caldo.

¿Puedo evitarla del todo?

Mucha gente sí, o al menos la deja en “molestia leve”, si cuida: agua, electrolitos, comer suficiente y bajar intensidad de entreno al principio.

¿La gripe keto es peligrosa?

En la mayoría de casos se describe como molesta pero temporal; si se vuelve intensa o persistente, lo prudente es revisarlo con un profesional.


Conclusión

La gripe keto no suele ser “señal de que lo estás haciendo mal”, sino un aviso de que tu cuerpo está cambiando de combustible… y que necesita que le cuides lo básico: agua, electrolitos, suficiente comida y un poco de calma. Si haces eso, lo normal es que en pocos días vuelvas a sentirte tú (o incluso mejor).

Si quieres, puedes apoyarte en nuestro test Vivoo (opcional)

Si te está pegando la gripe keto (dolor de cabeza, cansancio, mente nublada, calambres…), casi siempre estamos hablando de lo mismo: hidratación + minerales/electrolitos + una transición a cetosis que aún se está asentando. Y aquí es donde, si te gusta tener datos en vez de ir a ciegas, Vivoo puede ayudarte a ponerle números a lo que está pasando.

¿Qué es Vivoo?
Es un test de orina para autocontrol que escaneas con la app y te da una “foto” rápida de varios marcadores de bienestar. En el manual se especifica que la tira incluye 9 parámetros: cetonas, estrés oxidativo (free radicals), sodio, magnesio, calcio, vitamina C, pH, proteína y gravedad específica (que se usa como indicador de hidratación).

Cómo encaja con la gripe keto (y por qué tiene sentido al principio de keto):

  • Hidratación (gravedad específica): si empiezas keto y notas bajón, muchas veces el primer ajuste es beber mejor y de forma constante (no solo “cuando me acuerdo”). Ver la hidratación te da una pista objetiva.
  • Sodio / magnesio: justo los minerales que más suelen aparecer en la conversación cuando hay fatiga, calambres o malestar al arrancar.
  • Cetonas: te orienta sobre si estás entrando en cetosis (o si sigues en transición), que es justo el momento donde suele aparecer la “keto flu”.
  • Proteína: este marcador está incluido en el test. Si te sale alterado de forma repetida, no es para “rayarse”, pero sí es una señal de “mejor revisarlo con un profesional”, porque un test de bienestar no sustituye a una evaluación médica.

Importante (para hacerlo bien): Vivoo está planteado para seguimiento personal y bienestar, hay que dejar claro que no es una herramienta de diagnóstico ni para tomar decisiones médicas. Si tienes síntomas intensos, te dura demasiado o algo no te cuadra, lo sensato es consultarlo.

Si te apetece, puedes comprar nuestro test Vivoo y usarlo como apoyo durante las primeras semanas: te ayuda a ver tendencias (hidratación, cetonas y minerales) y a ajustar hábitos con más claridad mientras tu cuerpo se adapta.

Carrito de compra