¿El café es diurético? Lo que pasa de verdad (y cuándo deberías preocuparte)

Si alguna vez te has tomado un café y a los 20–40 minutos estás pensando “¿pero qué le han puesto a esto?”, no estás solo. El tema es que el café puede tener efecto diurético… pero no siempre significa lo que mucha gente cree (spoiler: no es igual a deshidratarse). Aquí te cuento qué pasa de verdad, cuándo se nota más, y cómo tomar café sin complicarte la hidratación ni vivir pegado al baño.


¿Qué significa que el café sea diurético?

Decir que algo es diurético significa que puede aumentar la producción de orina. Y ya. El problema es que mucha gente escucha “diurético” y automáticamente traduce: “me va a deshidratar”.

Diurético ≠ deshidratante (conceptos rápidos)

  • Diurético: puede hacer que orines más.
  • Deshidratante: hace que pierdas más agua de la que incorporas y tu balance hídrico empeora.

Con el café, en consumo normal, lo habitual es que aporte líquido y el efecto diurético sea leve o que incluso el cuerpo se adapte con el tiempo. Por eso, el clásico “el café deshidrata siempre” suele ser una simplificación.

En mi caso (y esto lo he visto repetirse mucho en divulgación seria), el miedo viene sobre todo de mezclar conceptos: notar que vas más al baño no es lo mismo que estar deshidratándote a lo bestia.


¿Por qué el café me hace ir al baño?

Hay dos cosas que se mezclan y hacen que mucha gente lo note:

  1. La cafeína, que puede aumentar la diuresis en determinadas circunstancias.
  2. El café como bebida caliente/estimulante, que en algunas personas también acelera el “reflejo gastrocolónico” (vamos, que el cuerpo se pone en modo “movimiento”).

El papel de la cafeína (explicado fácil)

Una explicación divulgativa muy extendida es que la cafeína bloquea la adenosina (un mensajero que participa en cómo el riñón ajusta el filtrado). Al bloquearla, puede favorecer que se mantenga más filtrado y se forme más orina en algunos contextos. No hace falta volverse loco con la bioquímica: quédate con esto:

Más cafeína + ciertos contextos = más ganas de orinar.

¿Influye si estás acostumbrado? (tolerancia)

Sí. Muchísimo. Si tomas café a diario, es común que el cuerpo desarrolle tolerancia a algunos efectos (incluido el diurético). Por eso hay gente que se toma dos cafés y ni se inmuta, y otra que con uno ya está buscando baño.

Yo lo resumiría así: si llevas tiempo tomándolo, el efecto “urgente” suele ser menor; si no estás habituado y de repente te metes un café cargado, es más probable que lo notes.


¿A partir de cuánta cafeína se nota el efecto diurético?

Aquí está la clave que casi siempre se pierde en redes: la dosis importa.

Se menciona una idea muy práctica: el efecto diurético “clásico” se observa más con dosis altas (por ejemplo, alrededor de 500 mg de cafeína), y eso no es lo que tiene un café normal.

Cafés “típicos” vs dosis altas (mg orientativos)

  • Un café suele moverse, de forma orientativa, en torno a ~80–100 mg de cafeína por taza (varía muchísimo por tipo, tamaño y preparación).
  • Llegar a ~500 mg en una sola toma es más bien “día intenso”, café muy cargado, varias bebidas con cafeína juntas, o suplementos.

Mi conclusión práctica: con 1–2 cafés la mayoría de personas no va a tener un “efecto diurético dramático”. Donde empieza a cambiar el cuento es cuando acumulas mucha cafeína (y encima con poca agua, calor, estrés, etc.).


Café y ejercicio: ¿es mala idea antes de entrenar o competir?

Aquí me gusta separar dos escenarios porque cambia bastante:

En reposo vs durante el ejercicio

En reposo es más fácil notar un aumento de diuresis con cafeína. Durante el ejercicio, el cuerpo activa mecanismos para retener más agua y mantener el rendimiento (más “modo supervivencia” que “modo pipí”). Por eso, en condiciones normales, no suele ser el gran problema mientras entrenas.

Dicho de forma simple (y es una idea que me encaja mucho): si estás entrenando, tu cuerpo no está para perder líquido porque sí.

Calor, sudor y rehidratación: el caso donde sí ajustaría

Ojo con el combo:

  • competición o entreno largo,
  • día caluroso,
  • sudas bastante,
  • y no estás hidratándote bien.

Ahí el punto no es “el café te arruina”, sino que sumas factores y luego, cuando vuelves al reposo, puedes notar más la diuresis y costarte más recuperar. En ese escenario, para mí la regla es: si metes cafeína, rehidrata mejor (especialmente después).


¿El café deshidrata? (mito, realidad y matices)

La frase más justa sería: puede aumentar la diuresis, pero en consumo moderado no suele deshidratar.

El café suma líquidos, pero no reemplaza al agua

Esto es importante para no irse al extremo contrario. Aunque el café cuente como líquido, yo no lo usaría como “mi hidratación del día” porque:

  • la cafeína puede alterar la diuresis en algunas personas,
  • y además hay gente a la que le irrita o le acelera demasiado.

La idea equilibrada:

  • , un café aporta agua,
  • no, no lo conviertas en tu “agua oficial”.

¿El café daña las vías urinarias o irrita la vejiga?

Aquí hay otro mito típico: “el café te fastidia el sistema urinario”. Como concepto general, no tiene por qué “dañar” las vías urinarias, pero sí puede actuar como irritante en algunas personas. Eso se traduce en:

  • más frecuencia de ir al baño,
  • urgencia,
  • sensación de “vejiga sensible”.

Quién puede notar más urgencia/frecuencia

  • Personas que toman mucho café de golpe.
  • Gente poco habituada a la cafeína.
  • Personas con vejiga más sensible (por su propia situación, estrés, hábitos, etc.).

En mi experiencia “de vida real”: hay días que con café y poco descanso, la vejiga parece más “quisquillosa”. No es que el café sea “malo” por defecto, es que tu contexto manda.


Consejos prácticos para tomar café sin liarla con la hidratación

Aquí va lo útil de verdad, sin dramas:

  1. No uses el café para tapar sed
    Si tienes sed, bebe agua primero. El café puede venir después.
  2. Si tomas café, acompáñalo con un vaso de agua
    Es un gesto tonto, pero funciona. Especialmente si eres de los que notan la diuresis.
  3. Cuida el “timing”
    Si sabes que te activa el baño, evita tomarlo justo antes de:
    • un examen,
    • un viaje largo sin paradas,
    • una reunión eterna.
  4. En días de calor o entreno largo: plan de rehidratación
    Si metes cafeína pre-entreno/competición, luego compensa: agua y, si toca, sales/electrolitos.
  5. Prueba el descafeinado si lo tuyo es la sensibilidad
    A mucha gente le permite mantener el “ritual” sin tanta urgencia.

Señales de que te estás pasando (prácticas, no alarmistas)

  • vas al baño demasiadas veces y tu orina sale muy clara + te notas flojo,
  • estás con dolor de cabeza y llevas todo el día “tirando de café”,
  • te tiembla el pulso o estás demasiado acelerado.

Ahí el ajuste no suele ser “quita el café para siempre”, sino: baja dosis, reparte, y sube agua.


Preguntas frecuentes

¿Entonces… el café es diurético o no?

, puede ser diurético, sobre todo con dosis altas y en reposo. En consumo moderado, el efecto suele ser más suave.

¿Por qué a mí me afecta más que a otros?

Por tolerancia, sensibilidad individual, dosis, tipo de café, hidratación previa, estrés y sueño.

¿El café antes de entrenar es mala idea?

No necesariamente. Mucha gente lo usa como ayuda ergogénica. El punto es no olvidarte de la hidratación, sobre todo con calor.

¿El café “daña” la vejiga?

Generalmente no “daña”, pero puede irritar y hacerte ir más veces si eres sensible o tomas mucho.

¿Cuánto café es “demasiado”?

Depende, pero como referencia muy usada en divulgación médica, se suele hablar de límites diarios de cafeína (y ahí entran también té, refrescos, energéticas, chocolate).


Conclusión

El café puede ser diurético, pero eso no significa que te esté deshidratando automáticamente. La película cambia con la dosis, tu tolerancia, si estás en reposo o haciendo ejercicio, y el contexto (calor, sudor, poca agua). Mi regla favorita: disfruta tu café, pero juega con ventaja—agua cerca, dosis razonable y buen timing.

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Si después de leer todo esto te has quedado con la idea de “vale, entonces el café puede hacerme orinar más, pero lo importante es cómo voy de hidratación”, una forma práctica de objetivarlo es con un test como Vivoo.

Vivoo es un test de orina en casa que se analiza con una app y mide 9 marcadores/parámetros, incluyendo proteína: hidratación (agua), pH, cetonas, vitamina C, calcio, magnesio, sodio, estrés oxidativo y proteína.

¿Por qué encaja con lo del café “diurético”?

Porque lo que realmente nos interesa (más que el miedo a “deshidratarte por un café”) es ver tendencias y contexto:

  • Hidratación + sodio: si un día tomas más café, hace calor o entrenas, puedes comprobar si tu hidratación está bajando y ajustar agua/electrolitos con cabeza.
  • pH: útil para tener una foto de tu equilibrio ácido-base urinario (sin obsesionarse, pero sí para ver patrones).
  • Proteína: aquí el enfoque es muy claro: no es para asustarse, sino para detectar si aparece de forma repetida y, si pasa, consultarlo. Vivoo incluye proteína como uno de sus marcadores.

Importante: estos tests son de bienestar/monitorización, no sustituyen una valoración médica. Si te sale proteína alta de manera repetida, o tienes síntomas, lo sensato es comentarlo con un profesional de salud.

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