Suero de rehidratación oral: qué es, para qué sirve y cómo usarlo (sin confundirlo con isotónicas)
Si tu hijo tiene diarrea debes estar alerta para evitar que se deshidrate. En este caso es importante que le proporciones una solución de rehidratación oral. Yo, cuando hablo de esto, lo resumo así: lo urgente no es “cortar la diarrea”, sino evitar la deshidratación. Y para eso el SRO suele ser la herramienta más útil cuando hay pérdidas por diarrea o vómitos.
Si tienes sobres comerciales, mejor: están formulados con proporciones concretas. De hecho, en los prospectos se insiste en algo muy simple pero clave: disolver cada sobre en 1 litro de agua potable y no añadir azúcar u otros ingredientes.
Y si no tienes acceso inmediato, puede haber un “plan B” (casero) del que se habla mucho, pero yo lo trato como medida de emergencia y con muchísima cautela, porque medir mal sal/azúcar puede empeorar las cosas. Además, fuentes pediátricas directamente no recomiendan prepararlo en casa salvo contextos muy concretos por la imprecisión de las medidas.
Esto es información divulgativa: si tienes dudas o la situación te preocupa, lo sensato es hablar con tu profesional sanitario de referencia.
Qué es un suero de rehidratación oral (SRO) y por qué funciona
Un SRO (suero/solución de rehidratación oral) es una solución “bebible” pensada para reponer agua y sales cuando las pierdes por gastroenteritis, diarrea o vómitos.
No es magia ni marketing: su gracia está en la combinación.
Glucosa + sales: el combo que ayuda a rehidratar
En un prospecto típico de sales de rehidratación oral verás ingredientes como glucosa, sodio, potasio y citrato.
¿Por qué importa? Porque, explicado “sin bata”, el cuerpo absorbe mejor el agua cuando viene acompañada de ciertas sales y glucosa en proporciones adecuadas.
Aquí va una de las cosas que más repito (y que también aparece en recomendaciones pediátricas): no se trata de beber un vaso enorme de golpe, sino de hacerlo poco a poco y repetido, para que el estómago lo tolere mejor y no lo devuelva.
En mi experiencia, este punto es donde la mayoría falla: “se lo doy y lo vomita” → y entonces piensan que el suero no funciona. Normalmente es la velocidad, no el suero.
Cuándo usar suero oral (y cuándo no hace falta)
Diarrea, vómitos y gastroenteritis
El uso más típico es cuando hay pérdida de líquidos por diarrea y/o vómitos y quieres prevenir o tratar la deshidratación.
En el propio prospecto se indica para reponer electrolitos y fluidos en deshidratación asociada a diarrea aguda, y se menciona mantener la hidratación mientras dure el episodio.
Yo aquí lo planteo con una regla sencilla:
- Si hay diarrea/vómitos y notas que “se está quedando seco” (menos pis, sed intensa, decaimiento), SRO.
- Si está bien, come/bebe aceptable y no hay señales raras, muchas veces basta con líquidos habituales y vigilancia (sobre todo en niños pequeños).
“Estoy sudando mucho” no siempre significa SRO
Otra confusión súper común (la he visto mil veces en conversaciones de familia y deporte) es mezclar:
- SRO (para pérdidas gastrointestinales como diarrea/vómitos)
con - bebidas isotónicas/deportivas (pensadas para sudoración por ejercicio)
¿Puede alguien tomar una bebida deportiva tras ejercicio intenso? Sí.
¿Eso sustituye al SRO si hay gastroenteritis? Normalmente no, porque la composición no es equivalente para pérdidas por diarrea/vómitos.
Cómo preparar y tomar el suero oral comercial paso a paso
Si quieres hacerlo “como toca”, aquí me ciño a lo más importante del prospecto:
Cómo se prepara (sobre + 1 litro) y errores típicos
- Disuelve el contenido del sobre en 1 litro de agua potable.
- La solución se prepara y se administra a temperatura ambiente (y si te ayuda con el sabor, en niños a veces va mejor frío).
- El agua puede haber sido hervida previamente antes de preparar la mezcla si lo consideras necesario (pero no “hervirlo todo después de preparado”).
- No añadas azúcar ni “extras” (es un error típico cuando alguien lo prueba y dice “qué salado está”).
Errores que veo mucho:
- Preparar “a ojo” medio litro, o más concentrado “para que haga efecto antes”.
- Mezclarlo con zumo/leche “para que se lo tome”.
- Darlo como si fuera agua: un buen trago… y luego vomita.
Cómo administrarlo para que no lo vomite
Aquí está el truco de oro: pequeñas cantidades, repetidas, despacio.
En niños pequeños se puede dar con cucharita o jeringuilla; en niños mayores, pequeños sorbos cada pocos minutos.
Y si lo vomita: en el prospecto se menciona que los vómitos pueden aparecer si se administra demasiado rápido, y recomienda interrumpir unos minutos y reanudar con cantidades menores, más frecuentes.
Esto encaja totalmente con lo que yo he visto en la práctica cotidiana (de casa, no de consulta): muchas veces el “fracaso” del suero es simplemente ir demasiado rápido.
Dosis orientativa y frecuencia según edad
Aquí hay dos ideas que no negocio:
- Sigue la etiqueta/prospecto del producto que compres.
- En niños, mejor quedarse con el enfoque “poco a poco y frecuente” que con “atragantar un vaso”.
Dicho eso, en un prospecto de SRO se dan orientaciones:
Lactantes y niños pequeños
- En lactantes (mayores de 1 mes), se recomienda administrarlo frecuentemente, en pequeñas cantidades y lentamente.
- En niños a partir de 1 año, el prospecto menciona como referencia ~200 ml por cada deposición diarreica, y también sugiere pautas en intervalos (por ejemplo, cantidades pequeñas cada 10–15 minutos).
Además, desde pediatría se insiste mucho en el mismo patrón: repetido y poco a poco para mejorar tolerancia.
Niños mayores y adultos
- En adultos, el prospecto menciona 200–400 ml por deposición diarreica y que la sed suele regular la cantidad en muchos casos.
Importante: hay situaciones en las que un SRO no es adecuado o requiere valoración médica (por ejemplo, vómitos importantes y continuos, incapacidad para beber, ciertos problemas renales, diabetes, etc., según el prospecto).
Suero oral casero: cuándo tiene sentido y cómo hacerlo sin jugártela
Voy a ser muy claro porque aquí hay muchísimo lío en internet (y hasta recetas distintas circulando como si nada).
Por qué no se recomienda como rutina (y por qué a veces se usa en emergencias)
En una guía pediátrica divulgativa se dice explícitamente que no se recomienda elaborar SRO casero (agua, azúcar, sal y bicarbonato) porque la imprecisión en las medidas puede dar una composición inadecuada.
Y ojo: esto explica una cosa que yo mismo he notado cuando buscas “recetas”: aparecen versiones diferentes (unas con más azúcar, otras con bicarbonato, otras con limón…). Y eso, para mí, es la prueba de por qué no es lo ideal como solución habitual.
Entonces, ¿cuándo lo contemplaría?
- Como medida de emergencia si no hay forma de conseguir SRO comercial “ya” (por ejemplo, estás en un sitio sin acceso y necesitas ganar tiempo).
- Aun así, mi recomendación realista es: prioriza conseguir un SRO comercial (farmacia/centro de salud si aplica) y consulta si el niño es pequeño o la situación no te cuadra.
Si aun así estás en el caso “emergencia total”, mi consejo no es que improvises: es que sigas una receta oficial de una autoridad sanitaria (y que la sigas exacta). El problema no es el concepto; el problema es la exactitud.
Suero oral vs bebidas isotónicas/deportivas vs “hidratantes”
Aquí es donde mucha gente se equivoca, y por eso lo pongo con tabla, para que se vea en 10 segundos.
| Producto | ¿Para qué está pensado? | ¿Cuándo sí? | ¿Cuándo no? | Clave |
|---|---|---|---|---|
| SRO (suero oral) | Pérdidas por diarrea/vómitos | Gastroenteritis, diarrea, vómitos | No sustituye valoración si hay señales de alarma | Composición específica (agua + sales + glucosa) |
| Isotónica / deportiva | Sudoración por ejercicio | Entrenos largos/intensos | No es lo ideal para diarrea/vómitos | No es equivalente al SRO en pérdidas gastrointestinales |
| “Bebidas hidratantes” | Variable según marca | Casos concretos | No como “agua diaria”, y ojo en niños | A menudo no siguen el modelo del SRO |
| Agua | Hidratación general | Cuando no hay pérdidas importantes | Se queda corta si hay deshidratación por diarrea/vómitos | No repone electrolitos como un SRO |
Además, un recordatorio importante: un prospecto de SRO detalla que contiene sodio y potasio, y advierte sobre situaciones como insuficiencia renal o dietas pobres en sodio/potasio.
Por eso a mí no me gusta nada la moda de “me tomo electrolitos todos los días porque sí”.
Señales de alarma de deshidratación y cuándo consultar
No quiero meterte miedo, pero sí darte una brújula clara. Según el prospecto, hay situaciones en las que no se debe tomar o se debe consultar: por ejemplo vómitos importantes y continuos, incapacidad para beber, escasa o nula orina, o ciertos cuadros de debilidad severa que requieren otra vía de rehidratación.
Yo lo aterrizo así:
Consulta pronto (o urgencias según gravedad) si ves:
- Niño muy decaído, difícil de despertar o “apagado”.
- No tolera líquidos (vomita todo) o no puede beber.
- Orina muy poco o nada.
- Empeora o no mejora en pocos días (en el prospecto se indica consultar si no mejora tras 5 días).
Y aunque parezca un detalle menor: si te quedas con una sola idea práctica, que sea esta: mejor 5 ml cada pocos minutos que un vaso entero de golpe. Ese patrón está repetido tanto en prospectos como en recomendaciones pediátricas divulgativas.
Checklist rápida “lo haría así”
- ✅ Si sospecho deshidratación: SRO (no isotónica).
- ✅ Lo preparo exacto (sobre + 1 litro) y sin añadir azúcar.
- ✅ Lo doy poco a poco y repetido (cucharita/jeringa si hace falta).
- ✅ Si vomita por ir rápido: paro unos minutos y vuelvo con menos cantidad.
- ✅ Si lo preparo, lo conservo bien y lo tiro a las 24 h (en el prospecto: se puede refrigerar 2–8ºC y desechar tras 24 h).
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Todos los sueros de rehidratación oral son iguales?
En general, los comercializados siguen recomendaciones de composición, pero cambian formatos (líquido, sobres, gel), sabores y tolerancia.
¿Por qué sabe salado y mi hijo lo rechaza?
Es normal por su composición. A veces tomarlo frío ayuda.
¿Puedo usar zumos, infusiones o isotónicas “en vez de suero”?
Se desaconseja para rehidratación en diarrea/vómitos: no son equivalentes al SRO en ese contexto.
¿Puedo añadir azúcar para que “entre mejor”?
En el prospecto de SRO se indica no añadir otros ingredientes como azúcar.
¿Cuánto dura una vez preparado?
En el prospecto: puede conservarse en nevera (2–8ºC) y debe desecharse a las 24 horas.
Conclusión
Para mí, el “titular” es: SRO cuando hay pérdidas por diarrea/vómitos, administrado despacio, en pequeñas tomas y repetido. Eso es lo que más evita que se deshidrate (y lo que más hace que el niño lo tolere).
Y segundo titular: no lo confundas con bebidas deportivas. En diarrea/vómitos, lo que importa es una composición específica, y por eso el SRO suele ser la opción adecuada.
Si quieres ir un paso más allá y monitorizar tu hidratación: Vivoo
Una cosa es resolver una diarrea/vómitos con un SRO (eso es lo prioritario cuando toca), y otra distinta es el “día a día”: gente que entrena, suda mucho, viaja, o simplemente quiere saber si está bebiendo y reponiendo sales con sentido sin caer en la moda de “electrolitos porque sí”.
Ahí es donde encaja Vivoo: es un test de orina para seguimiento de bienestar (no diagnóstico) que te da resultados en la app y te ayuda a ajustar hábitos. Según el manual de usuario, el test incluye 9 marcadores/parámetros: cetona, radicales libres (estrés oxidativo), sodio, magnesio, calcio, vitamina C (ácido ascórbico), pH, proteína y gravedad específica (specific gravity).
Cómo conecta con lo que has leído en esta guía
- Hidratación (gravedad específica): este parámetro se usa para estimar cuán “concentrada” está la orina; en general, valores más altos suelen indicar orina más concentrada (menos agua) y valores más bajos, más diluida.
Ojo: si hay una sospecha real de deshidratación (por ejemplo, un niño con diarrea), lo importante sigue siendo SRO + vigilancia y señales de alarma, no “esperar al test”. - Sodio y equilibrio de sales: en este artículo insistimos en que SRO ≠ isotónica ≠ bebida “hidratante”. Tener un indicador de sodio puede ayudarte a entender por qué a veces “solo agua” te deja corto tras sudoración intensa, o por qué no conviene abusar de bebidas con sales sin necesidad.
- Proteína (y por qué aparece aquí): la proteína en orina se llama proteinuria. Niveles bajos pueden ser normales, y subidas temporales pueden ocurrir con deshidratación, fiebre o ejercicio; pero si es persistente, puede ser señal de un problema renal y conviene consultarlo.
En el caso de Vivoo, se recalca que la medición de proteína es para “self-tracking” (seguimiento personal) y no para diagnóstico, y además desaconseja su uso en personas ya diagnosticadas con enfermedades renales.
Si te interesa, puedes comprar Vivoo
Si quieres una forma sencilla de seguir tu hidratación y algunos marcadores de forma habitual y ver tendencias (en vez de ir “a sensaciones”), puedes comprar nuestro producto Vivoo y usarlo como apoyo para crear mejores hábitos.
Importante: Vivoo es para bienestar/seguimiento, no sustituye a un profesional. Si hay síntomas preocupantes, si hablamos de bebés/niños pequeños con diarrea, o si salen resultados anómalos de forma repetida (por ejemplo, proteína alta), lo correcto es consultar.
