Cetonas: qué son, cuándo aparecen y cuándo preocuparse
Si has buscado “cetonas qué son”, te entiendo: la palabra “cetonas” aparece en contextos que no tienen nada que ver entre sí. Un día la ves en un artículo de diabetes (con un tono de “ojo, esto importa”), otro día en el mundo keto (como si fuera el santo grial), y luego te sale Wikipedia hablando de química orgánica.
La forma más fácil de no perderse es esta: en el cuerpo, “cetonas” suele referirse a cuerpos cetónicos (energía alternativa cuando baja la glucosa disponible). Y en química, una “cetona” es una familia de moléculas con un grupo funcional concreto (el carbonilo en el centro). Vamos a cubrir las dos, pero empezamos por lo que casi siempre busca la gente: las cetonas en tu metabolismo.
Cetonas en el cuerpo: qué son y para qué sirven
En términos sencillos, los cuerpos cetónicos son moléculas que fabrica principalmente el hígado para que el cuerpo tenga energía cuando la glucosa “no está tan a mano” (por ejemplo, si llevas horas sin comer o si reduces mucho carbohidratos). En vez de depender siempre del azúcar, el cuerpo puede tirar de la grasa y convertir parte de esa grasa en cetonas para usarlas como combustible.
A mí lo que más me ayudó a entenderlo fue esta idea: somos metabólicamente flexibles. No vivimos “enchufados” a una sola fuente de energía. Cuando hay carbohidratos de sobra, el cuerpo usa glucosa con facilidad. Cuando escasean, se activa un cambio de marcha (el famoso “switch”) y entran en juego las cetonas.
Los 3 cuerpos cetónicos principales (sin tecnicismos innecesarios)
Hay tres nombres que conviene tener ubicados:
- Acetoacetato (AcAc)
- Beta-hidroxibutirato (BHB) (suele ser el que más se mide en sangre)
- Acetona (es la que se nota mucho en el aliento)
Un detalle curioso (y muy real): la acetona es la responsable del típico olor algo “afrutado” que algunas personas notan cuando están en cetosis. Esto fue uno de esos puntos que me hizo “clic”, porque de repente conectas la bioquímica con algo súper cotidiano: “vale, por eso huele así”.
¿El cerebro usa cetonas?
Sí: el cerebro puede usar cetonas como parte importante de su energía cuando estás en un contexto en el que se producen más (por ayuno prolongado, dieta muy baja en carbohidratos, etc.). Por eso verás que en keto se menciona mucho que “el cerebro las usa”. Eso no significa que sean mágicas; significa que son una opción energética más dentro de esa flexibilidad metabólica.
Cómo se producen las cetonas: el “switch metabólico” explicado fácil
Aquí va la película en versión entendible:
- Baja la disponibilidad de carbohidratos (porque ayunas, porque haces ejercicio fuerte, porque reduces hidratos, porque estás enfermo y comes poco, etc.).
- Se van gastando las reservas rápidas de energía (como el glucógeno).
- Baja la insulina y cambian señales hormonales que hacen que el cuerpo empiece a liberar grasas del tejido adiposo (lipólisis).
- Esas grasas llegan al hígado y el hígado produce cuerpos cetónicos.
- Las cetonas viajan por la sangre y se usan como energía en distintos tejidos.
Yo lo resumo así: cuando la glucosa se “encarece” (porque hay menos), el cuerpo abre la puerta del plan B, que es usar grasa y fabricar cetonas para no quedarse sin combustible.
Entonces… ¿las cetonas “queman grasa”?
Ojo con esta confusión (es muy común, sobre todo con anuncios): las cetonas no son lo que quema la grasa. Más bien, muchas veces aparecen porque ya estás quemando grasa o porque tu metabolismo está funcionando con más grasa como combustible.
Este punto me parece clave porque conecta con otra cosa que he visto repetirse muchísimo: productos prometiendo “cetonas = bajar de peso sin esfuerzo”. Spoiler: no funciona así. Las cetonas pueden acompañar un contexto metabólico, pero no sustituyen hábitos.
Cuándo aparecen cetonas (y cuándo es totalmente normal)
Las cetonas pueden aparecer en situaciones fisiológicas (normales) y también en situaciones de riesgo (sobre todo relacionadas con diabetes y falta de insulina).
Situaciones típicas en las que pueden subir
- Ayuno (más horas sin comer).
- Ejercicio intenso o prolongado.
- Dieta muy baja en carbohidratos (keto o similar).
- Enfermedad con poca ingesta (a veces baja el apetito y comes menos).
Y aquí un matiz importante que me gusta repetir porque reduce mucho el miedo: tener cetonas no es automáticamente “algo malo”. Es un mecanismo antiguo, de supervivencia. El “problema” viene cuando hay un contexto de falta de insulina (especialmente en diabetes tipo 1) y las cetonas se disparan de manera peligrosa.
Cetosis “nutricional” (keto) y adaptación
En keto, la idea es reducir hidratos para favorecer la producción de cetonas. Mucha gente nota un periodo de adaptación: al principio te sientes raro, luego el cuerpo “se organiza” mejor usando grasa/cetonas. Y aunque se hable de números y rangos en internet, lo importante es el contexto y la supervisión si hay condiciones médicas.
Cetosis nutricional vs cetoacidosis diabética: suenan parecido, pero no lo son
Esta es la parte más importante del artículo.
Cetosis nutricional (fisiológica)
- Suele ocurrir con ayuno o dieta muy baja en carbohidratos.
- El cuerpo mantiene un control hormonal suficiente (hay insulina “funcionando”) y el organismo no se descompensa.
- Puede haber cetonas presentes sin que eso implique una urgencia.
Cetoacidosis diabética (CAD) (patológica)
- Es una complicación grave asociada a déficit de insulina (típicamente en diabetes tipo 1, y en algunas situaciones concretas también puede ocurrir en otros contextos).
- Aquí las cetonas suben porque el cuerpo está, literalmente, sin el “freno” de la insulina, y se puede alterar el equilibrio del cuerpo.
Lo que me parece más útil recordar:
“Cetosis” y “cetoacidosis” se parecen en el nombre, pero el cuerpo no se parece nada en cómo está por dentro.
¿Cuándo hay que prestar especial atención?
Si una persona tiene diabetes (sobre todo tipo 1), medir cetonas puede ser especialmente relevante en situaciones como glucosa alta, enfermedad, vómitos, etc. Beyond Type 1 insiste mucho en cuándo revisar y qué significado tiene en educación diabetológica.
Importante: yo aquí no te voy a dar un “protocolo de actuación” tipo instrucciones médicas paso a paso. Lo responsable es: si hay diabetes y sospecha de descompensación, seguir el plan indicado por el equipo médico y buscar ayuda sanitaria si hay señales de alarma.
Cómo se miden las cetonas: orina, sangre y aliento (y cuál tiene más sentido)
Aquí es donde la mayoría se lía. Te dejo una comparativa simple:
| Método | Qué mide | Pros | Contras | ¿Para quién suele ser útil? |
|---|---|---|---|---|
| Tiras de orina | Cetona en orina | Baratas, fáciles | Menos precisas; reflejan “lo que pasó” más que lo actual | Curiosidad general; seguimiento simple |
| Medidor en sangre (BHB) | Beta-hidroxibutirato | Más directo y útil | Más caro; requiere pinchazo | Mayor control (p. ej., diabetes con indicación médica) |
| Aliento | Acetona (aprox.) | No invasivo | Varía mucho; menos estándar | Seguimiento “fitness/keto” si te cuadra |
Cigna y Beyond Type 1 mencionan el tema de medición y la importancia clínica en ciertos contextos, especialmente cuando hay diabetes y riesgo de CAD.
Mi consejo práctico (sin drama): si lo haces por curiosidad keto, lo importante es que no conviertas el número en una obsesión. Y si lo haces por diabetes, esto ya entra en terreno de seguridad y conviene hacerlo con criterio médico.
Cetonas exógenas: qué son y qué pueden (y no pueden) hacer
“Exógeno” significa “que viene de fuera”. O sea: en vez de que tu cuerpo fabrique cetonas, tú las tomas en forma de suplemento (normalmente sales de cetonas).
Aquí me pongo muy “anti-humo” porque lo he visto demasiado:
- Son productos que a veces vienen con marketing de “energía”, “enfoque”, “quema grasa”, “vuelve a cetosis en nada”.
- Suelen ser caros.
- No son magia: tomarlas no hace que automáticamente “quemes grasa” si el resto de tu contexto va en sentido contrario.
La forma honesta de verlo (y es justo la visión que yo también comparto): si alguien las usa como herramienta y le sirve para ser constante, vale; pero no las necesitas para que el cuerpo produzca cetonas. Tu metabolismo ya sabe hacerlo cuando toca.
Y esta pregunta que siempre aparece:
“Si tomo cetonas exógenas y luego me como un plato enorme de carbohidratos… ¿quemo grasa igual?”
La respuesta razonable es: no funciona así. La base sigue siendo el contexto metabólico general, no un atajo.
Y en química… ¿qué es una cetona?
En química orgánica, una cetona es un compuesto que tiene un grupo carbonilo (C=O) situado en medio de la cadena, unido a dos carbonos. Si el carbonilo está al final, entonces hablamos de un aldehído, no de una cetona.
Cómo se nombran (nivel “me quiero ubicar”)
- Cuando la cetona forma parte de la cadena principal, suele usarse el sufijo “-ona”.
- Un ejemplo famoso: acetona (propanona).
Conclusión
Las cetonas pueden significar dos cosas: cuerpos cetónicos (metabolismo/energía) o cetonas químicas (grupo funcional). En el cuerpo, las cetonas son una solución inteligente cuando baja la disponibilidad de carbohidratos: el hígado las produce a partir de grasa y pueden alimentar tejidos, incluido el cerebro.
La clave no es “cetonas sí o no”, sino el contexto: en keto/ayuno pueden ser fisiológicas; en diabetes con déficit de insulina pueden ser una señal de alarma (CAD).
Y si te ronda el tema de las cetonas exógenas, piénsalo como un “extra opcional” (y no como un atajo milagroso).
FAQs
¿Las cetonas son malas?
No necesariamente. Pueden ser una respuesta normal del cuerpo en ayuno o dieta baja en carbohidratos. Se vuelven preocupantes en contextos como déficit de insulina (especialmente en diabetes tipo 1).
¿Qué diferencia hay entre cetosis y cetoacidosis?
La cetosis puede ser fisiológica. La cetoacidosis diabética es una complicación grave relacionada con falta de insulina y requiere atención médica.
¿Cuál es la mejor forma de medir cetonas?
Depende del objetivo. En control clínico, suele ser más útil la medición de BHB en sangre; para curiosidad, la orina es más accesible (con limitaciones).
¿Las cetonas exógenas ayudan a adelgazar?
No son un “botón de quemar grasa”. Pueden encajar como herramienta en algunos casos, pero no sustituyen hábitos ni cambian el balance energético por arte de magia.
En química: ¿qué es una cetona?
Un compuesto con un C=O en posición interna, unido a dos carbonos (a diferencia del aldehído).
Si quieres medir tus cetonas (y más) desde casa: Vivoo
Si después de leer todo lo de cetosis, cetonas en orina y cuándo tiene sentido medir, te apetece llevar un control sencillo en casa, puedes optar por nuestro test Vivoo. Es una tira de orina que escaneas con una app y te devuelve resultados en alrededor de 90 segundos.
Qué mide (9 marcadores) y por qué encaja con este artículo
Nuestro Vivoo incluye 9 parámetros: hidratación, pH de la orina, calcio, sodio, magnesio, proteína, cuerpos cetónicos, vitamina C y estrés oxidativo.
- Cetonas: si estás haciendo una dieta baja en carbohidratos, te sirve para comprobar de forma rápida si estás “tirando” de cetonas (lo que explicamos en el artículo como parte del switch metabólico).
- Hidratación + sodio/magnesio/calcio: encaja con lo que mucha gente nota al empezar keto/ayuno (sensación de “bajón”, calambres, etc.), donde la hidratación y los electrolitos importan más de lo que parece.
- pH: te da una pista general del equilibrio ácido-base en orina (útil como seguimiento, no como diagnóstico).
- Proteína: es un marcador que puede aportar contexto; si te sale alterado de forma repetida, es el típico dato que conviene comentar con un profesional (sobre todo para descartar temas renales).
Cómo se usa (muy simple)
A grandes rasgos: orinas sobre la tira (a mitad de chorro), esperas el tiempo indicado en la app y escaneas para ver tus valores y recomendaciones.
Nota importante
Vivoo está pensado como herramienta de seguimiento de bienestar y no sustituye una valoración médica ni sirve para “diagnosticar” por tu cuenta.
Si te interesa, puedes comprar Vivoo y usarlo como complemento práctico para lo que has aprendido en el artículo (especialmente si estás siguiendo keto o ayunos y quieres ver tendencias sin complicarte).
