Rehidratación oral: guía clara para cortar la deshidratación (niños y adultos)

La rehidratación oral (SRO) es probablemente la herramienta más efectiva, simple y barata para frenar la deshidratación por gastroenteritis, vómitos u olas de calor. Funciona porque aprovecha un mecanismo del intestino que literalmente tira del agua hacia dentro cuando le damos la mezcla adecuada de sales y glucosa.
En mi experiencia, aplicada pronto y bien (sorbos pequeños y frecuentes), evita sueros intravenosos en la gran mayoría de casos leves y moderados. Aquí te explico cuándo usarla, cómo darla paso a paso, cuánto volumen calcular por peso y qué errores evitar.


Qué es una solución de rehidratación oral (SRO) y por qué funciona

Cotransporte sodio-glucosa “en cristiano”

Piensa en el intestino como una puerta con dos pestillos: cuando entran sodio y glucosa juntos, esa puerta se abre y el agua los sigue hacia la sangre. Por eso, una SRO no es solo agua con azúcar: necesita la proporción correcta de sales y glucosa para que el “efecto arrastre” ocurra.
Cuando lo explico a familias, digo: “si das solo agua, no hay llave; si das solo azúcar, la llave patina; con SRO, la cerradura encaja y el agua entra”.

Composición ideal (lo importante de verdad)

  • Baja osmolaridad (aprox. 200–250 mOsm/L) para mejorar la absorción y reducir el riesgo de más diarrea.
  • Sodio ≈ 60–75 mEq/L y glucosa en proporción adecuada (la mezcla potencia el cotransporte).
  • No confundas: bebidas deportivas, zumos o caldos caseros no reemplazan a una SRO (suelen llevar demasiado azúcar y poco sodio).

Cuándo usar la rehidratación oral y cuándo NO

Señales de deshidratación (checklist rápido)

En peques y adultos, sospecha deshidratación si ves:

  • Sed intensa y boca seca.
  • Orina escasa o muy oscura (o nada en 6–8 h en niños).
  • Pérdida de peso reciente (por vómitos/diarrea).
  • Ojos hundidos, sin lágrimas al llorar.
  • Piel con turgor disminuido (pliegue que tarda en volver).
  • En lactantes: fontanela hundida.

En mi práctica, este checklist evita retrasos: si marcas 2–3 ítems, empieza SRO ya.

Señales de alarma (acudir a urgencias / valorar vía IV)

  • Decaimiento marcado o letargo, irritabilidad inconsolable.
  • Respiración rápida y profunda, pulso débil o muy acelerado.
  • Vómitos incoercibles que impiden mantener sorbitos.
  • Fiebre alta persistente, abdomen muy distendido o doloroso.
  • Diarrea con sangre, o empeoramiento tras 4–6 h de SRO bien hecha.

Cómo administrarla paso a paso (funciona incluso si hay vómitos)

Dosis orientativa por peso (fase de 4 horas)

Para rehidratación inicial:

  • Leve: 50 mL/kg en 4 horas.
  • Moderada: 100 mL/kg en 4 horas.
    Además, reponer 10 mL/kg por cada deposición líquida.

En mi caso, dividir en sorbos muy pequeños cada 3–5 minutos es la clave. Si hay náuseas, más lento y frío (mejora la tolerancia).

Tabla rápida (volumen total en 4 h + reposición por deposición)

Peso (kg)Leve 50 mL/kgModerada 100 mL/kg+ por deposición (10 mL/kg)
5250 mL500 mL50 mL
7,5375 mL750 mL75 mL
10500 mL1.000 mL100 mL
12,5625 mL1.250 mL125 mL
15750 mL1.500 mL150 mL
201.000 mL2.000 mL200 mL
251.250 mL2.500 mL250 mL
301.500 mL3.000 mL300 mL

Ejemplo: niño de 12 kg, deshidratación moderada → 1.200 mL aprox. en 4 h (300 mL/h en sorbitos) + 120 mL extra por cada deposición líquida.

Técnica de sorbitos que no falla

  • Cada 3–5 min, 5–10 mL (cucharita o jeringa en peques).
  • Si vomita, pausa 5–10 min y reanuda a la mitad del volumen.
  • Fría o a temperatura fresca: suele tolerarse mejor.
  • No forzar tragos grandes ni usar pajitas en niños con náuseas marcadas.
  • Si usa pañal, pésalo para estimar pérdidas (resta peso del pañal seco).

Alimentación y lactancia

  • Lactancia materna: mantener a demanda; es parte del tratamiento.
  • En cuanto mejore, vuelve a su alimentación habitual (no hace falta “dieta blanca” estricta).
  • Evita refrescos, zumos y bebidas deportivas: pueden empeorar la diarrea.

Truco personal: cuando hay rechazo por sabor, alterno formato (sobre listo para beber/gel) y lo sirvo bien frío. La adherencia cambia sola.


Qué SRO elegir: formatos y trucos de adherencia

  • Sobres para preparar: económicos y fáciles de almacenar. Disuelve siempre en el volumen exacto indicado (normalmente 1 litro).
  • Listas para beber: útiles si no puedes medir con precisión.
  • Gel o heladitos de SRO: buena opción si hay náuseas (la textura ayuda).
  • Sabores: cítricos suaves suelen gustar más.
  • Probióticos (adyuvantes): algunas cepas como Lactobacillus rhamnosus GG o Saccharomyces boulardii pueden acortar la diarrea, pero no sustituyen la SRO.

Caseros, bebidas deportivas y otros mitos (seguridad primero)

  • Bebidas deportivas ≠ SRO: llevan poco sodio y demasiado azúcar para diarreas; pueden empeorar las pérdidas.
  • Recetas caseras: hoy se desaconsejan si hay acceso a SRO comerciales porque un error de medidas (una cucharadita de más o de menos) puede descompensar al paciente.
  • Excepción: contextos sin acceso a SRO comercial. Aun así, mi recomendación es consultar con un profesional para la receta exacta y su preparación segura.

Errores frecuentes que alargan la deshidratación (y cómo evitarlos)

  • Dar tragos grandes y espaciados → cambia a sorbos pequeños y frecuentes.
  • Suspender la comida más de la cuenta → reintroduce temprano lo que tolere.
  • No reponer por deposiciones → añade 10 mL/kg por cada evacuación líquida.
  • Preparar mal los sobres → respeta el volumen exacto (p. ej., 1 sobre = 1 L).
  • Fiarte de “isotónicas” o calditosno corrigen el sodio ni la osmolaridad.

Preguntas frecuentes

¿Y si vomita todo?
No pasa nada si al principio vomita: pausa 5–10 min y reanuda con volúmenes menores cada 3–5 min. Una parte se absorbe entre vómitos.

¿Durante cuánto tiempo la doy?
Haz la fase de 4 h (50–100 mL/kg) y luego pasa a mantenimiento: ofrece SRO a demanda y repón 10 mL/kg por deposición hasta que la orina y el estado general se normalicen.

¿Sirve para adultos tras gastroenteritis o golpe de calor?
Sí. Calcula volúmenes por kg igual que en niños y prioriza sorbos frecuentes.

¿Cuándo paro y voy a urgencias?
Si hay letargo, respiración rápida y profunda, pulso débil, rechazo absoluto de líquidos, empeoramiento tras 4–6 h o señales de shock.


Conclusión

La rehidratación oral bien hecha es una llave que abre la puerta de la absorción: sales + glucosa en la proporción correcta, sorbos pequeños y constancia. Con eso, en mi experiencia, la mayoría de cuadros leves y moderados se corrigen sin suero IV. La magia está en hacerlo temprano y bien.

Opcional: acompaña tu plan con Vivoo (9 marcadores, incluida proteína)

Si quieres llevar un seguimiento objetivo y sencillo mientras haces rehidratación oral, puedes usar Vivoo, nuestras tiras de orina con app que en 90 segundos estiman 9 marcadores de bienestar: hidratación (densidad urinaria), pH, sodio, magnesio, calcio, vitamina C, cetonas, proteína y estrés oxidativo. No es una herramienta de diagnóstico médico, pero sí te da señales útiles para hábitos diarios.

Cómo encaja con la rehidratación oral:

  • Hidratación (densidad urinaria): al avanzar con los sorbitos y los volúmenes por kg, deberías ver una tendencia a normalizarse; es una forma práctica de comprobar adherencia al plan.
  • Proteína en orina: si aparece de forma persistente o aumenta, no ajustes la SRO por tu cuenta; úsalo como señal de consultar si además hay signos de alarma (letargo, respiración rápida y profunda, pulso débil, vómitos incoercibles).
  • Minerales y cetonas: pueden orientarte sobre ingesta y hábitos durante la recuperación (p. ej., si has comido poco o has estado muy activo), pero no sustituyen la evaluación clínica.

Uso recomendado para acompañar tu SRO:

  1. Haz un test por la mañana antes de iniciar la fase de 4 h.
  2. Repite al final del día para ver la tendencia de hidratación.
  3. No cambies dosis/volúmenes de SRO solo por el test: tu estado clínico manda (orina, sed, energía, signos de alarma).

Nota de seguridad: Vivoo ofrece datos para bienestar y hábitos; no está diseñado para diagnosticar ni para manejar enfermedades por sí solo. Si sospechas deshidratación clínica o empeoras, consulta.

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